Cinco ecuatorianos ganan espacio en la política local de Nueva Jersey
Cinco candidatos de origen ecuatoriano resultaron electos en las elecciones intermedias del 3 de noviembre en Nueva Jersey, Estados Unidos. Alex Valdez y Ronald Bautista fueron elegidos comisionados del condado de Hudson; Isaías Rivera obtuvo un puesto en el Concejo Municipal de Elizabeth; Sarah Bonilla ganó en Kearny y Rosie Pino consiguió la reelección como concejala de Clifton.
Sus victorias representan un avance de la comunidad ecuatoriana en la política estadounidense, en una jornada electoral marcada por las preocupaciones económicas y migratorias que afectan a numerosas familias.
De acuerdo con los resultados preliminares, Alex Valdez obtuvo 10.270 votos, equivalentes aproximadamente al 75 % de los sufragios en el Distrito 9 de Hudson. Ronald Bautista alcanzó 14.962 votos en el Distrito 5, donde no tuvo contrincante. En Elizabeth, Isaías Rivera consiguió 2.434 votos frente a los 604 de su rival republicano, mientras que Sarah Bonilla ganó el tercer distrito de Kearny con 626 votos frente a 183. Por su parte, Rosie Pino recibió 6.998 votos y aseguró su continuidad en el Concejo Municipal de Clifton.
Cuatro de los candidatos participaron por el Partido Demócrata, mientras que Pino disputó la elección por el Partido Republicano. Sus diferentes trayectorias políticas tienen ahora un punto en común: ocupar espacios desde los cuales podrán intervenir en decisiones relacionadas con presupuestos, servicios públicos e iniciativas que afectan directamente a sus comunidades.
A esta lista se suman George Zapata, candidato al Concejo Municipal de Kearny, y Mario Cornejo, aspirante al Concejo de Roselle, quienes también figuraban como candidatos únicos en sus respectivos distritos. Sin embargo, al cierre de esta edición, sus resultados todavía estaban pendientes de verificación oficial.
La representación ecuatoriana en la política estadounidenseLa participación de 10 candidatos de origen ecuatoriano en las papeletas electorales de Nueva York y Nueva Jersey refleja el creciente interés de esta comunidad por involucrarse en los espacios de decisión política.
Para Tatiana Vivas, politóloga ecuatoriana graduada en Ciencias Políticas y Estudios Hispánicos por Columbia University, estos resultados tienen un significado que va más allá de los triunfos individuales. No obstante, considera importante diferenciar la representación política del ejercicio efectivo del poder.
“El avance tendrá que medirse por su capacidad de traducirse en políticas públicas, oportunidades y mayor participación comunitaria”, señala.
En ese sentido, los nuevos representantes tendrán el desafío de convertir las expectativas de sus electores en propuestas y acciones concretas.
Vivienda, seguridad y derechos de los migrantes entre las prioridadesRonald Bautista, quien perdió las primarias demócratas en 2023 y logró ganar tres años después, considera que los resultados reflejan un mayor interés de la ciudadanía por la política local. Según explica, la participación en la elección correspondiente a su cargo aumentó un 69 % respecto a los comicios generales anteriores, con aproximadamente 6.700 votantes adicionales.
El nuevo comisionado relaciona esta movilización con las preocupaciones por las detenciones migratorias y el incremento del costo de vida. “Los electores prestan más atención a sus gobiernos cercanos porque las decisiones federales también repercuten en sus barrios, en sus trabajos”, afirma.
Desde el condado de Hudson, Bautista busca impulsar medidas de protección para los inquilinos, ampliar las alternativas de vivienda asequible y mejorar el transporte público y la seguridad vial. También plantea que las autoridades locales pueden contribuir a proteger los derechos civiles y brindar asistencia a las familias afectadas por las detenciones migratorias, mediante recursos de apoyo jurídico y alimentario, así como restricciones a la colaboración de entidades del condado con las autoridades migratorias.
Por su parte, Alex Valdez representará al Distrito 9 de Hudson, que comprende Kearny, Harrison, East Newark, Secaucus y parte de Jersey City. El veterano de la Guardia Nacional cuenta con experiencia en asistencia humanitaria y ha identificado como prioridades la vivienda, la alimentación escolar y la seguridad de los peatones. Tras un intento electoral fallido en 2023, tendrá ahora la oportunidad de llevar estas propuestas a las decisiones sobre servicios y recursos públicos.
En Elizabeth, Isaías Rivera hizo historia al convertirse en el primer concejal de origen ecuatoriano de esta ciudad de Nueva Jersey. Nacido en Guayaquil y criado en Elizabeth, representará al segundo distrito municipal. Su trayectoria incluye estudios y experiencia vinculada al servicio público.
Durante su campaña, las conversaciones y reuniones con los residentes le permitieron identificar tres prioridades: fortalecer los pequeños negocios y generar oportunidades laborales, mejorar la limpieza y seguridad de las calles y ampliar los espacios de participación ciudadana.
Entre sus propuestas está organizar reuniones comunitarias mensuales y mantener una comunicación permanente con los vecinos. “No quiero ser un concejal que solamente aparezca durante las elecciones”, sostiene.
En Kearny, Sarah Bonilla llega al Concejo Municipal con experiencia en el ámbito de la salud pública y en programas de atención a la población latina. Su trayectoria profesional incluye trabajo en el Clara Maass Medical Center y actividades de docencia universitaria.
Mientras tanto, Rosie Pino continuará como concejala de Clifton tras conseguir la reelección. Durante esta jornada electoral también buscó llegar al Congreso, aunque finalmente aseguró su permanencia en el gobierno municipal.
El significado del voto para las familias migrantesMás allá de los resultados electorales, esta jornada también tuvo un significado especial para numerosos hogares de inmigrantes. Muchos padres que llevan décadas viviendo y trabajando en Estados Unidos no pudieron participar en las votaciones debido a su situación migratoria, mientras que sus hijos, nacidos en ese país, sí tuvieron la oportunidad de acudir a las urnas.
Ese es el caso de Marlena, una mujer quiteña que lleva 24 años en Estados Unidos. Tiene un negocio de limpieza y ha criado a tres hijos ciudadanos estadounidenses, pero su situación migratoria todavía le impide ejercer el derecho al voto.
Durante los últimos meses, el temor a posibles detenciones migratorias afectó su tranquilidad y la llevó a buscar atención psicológica. También ha vivido de cerca la detención de un amigo, cuya defensa recibió el respaldo de la comunidad mediante rifas y bingos organizados para reunir fondos.
En esta elección, su hijo mayor acudió por primera vez a votar, una experiencia que para ella representó una forma de participación familiar en las decisiones políticas del lugar donde han construido sus vidas.
La politóloga Tatiana Vivas explica que las familias migrantes que no tienen derecho al sufragio también pueden influir en la política local mediante la organización comunitaria, la asistencia a reuniones municipales y el contacto directo con sus representantes. Sin embargo, reconoce que no poder votar constituye una limitación importante para hacer escuchar sus demandas.
Marlena recuerda con emoción la noche en que conoció los resultados electorales. Compara lo que sintió con la alegría de ver ganar a su equipo favorito o a la selección ecuatoriana de fútbol. Después de más de un año marcado por el temor a las detenciones migratorias, aquella jornada le permitió recuperar una sensación de esperanza.
“Solamente sentí que la esperanza volvía. Y espero que los nuevos elegidos sepan que nosotros hemos confiado en ellos y que esa fue la razón por la cual salimos a votar”, expresa.
Así, los resultados electorales no solo representan la llegada de nuevos rostros de origen ecuatoriano a los espacios políticos de Nueva Jersey, sino también las expectativas de una comunidad que busca mayor representación, oportunidades y respuestas a las preocupaciones que forman parte de su vida cotidiana.
